martes, agosto 16, 2005

Carlos - 16 de Agosto de 2631

Hoy hemos realizado una incursión en un antiguo estadio de fútbol de aquí de Madrid, buscábamos al cabecilla del comando vampirico de Madrid, un ser sanguinario al que alguno del escuadrón tiene un especial ‘aprecio’.

Antes de contaros mi 'fabuloso' día os presentare un poco a mis compañeros de escuadrón.

Formo parte del Escuadrón B87, desde el principio, con lo que mi afinidad con el resto de compañeros es total… Luisma es uno de los más veteranos del equipo, algunos dicen que esta un poco tocado… muchas veces le he escuchado recitar un poema de esos antiguos, cada uno se refugia en lo que puede. Es un tío legal al que respeto mucho, pero hay que decir que tiene ataques de esquizofrenia muy violentos, con los que hay que tener mucho cuidado. El benjamín del equipo es también el más experto en las técnicas de combate, Miguel ha vivido desde muy pequeño con la guerra como compañera de juegos, y gracias a su hermano mayor ha podido desarrollar sus grandes habilidades para el combate. También es un poco iluso, es el único de nosotros que tiene esperanzas de que todo esto acabe algún día.

Javier, el hermano mayor de Miguel, es el líder del equipo, es un tío con una gran inteligencia innata, a la que se le suma un sofisticado software de IA (Inteligencia Artificial). Perdió parte de su cráneo en una lucha contra el líder del comando al que salimos a buscar, simplemente este quería su cabeza y se llevo un trozo. Este trozo fue sustituido por un novísimo sistema de actualización motora, con lo que pudo recuperar sus facultades motoras e incrementar su inteligencia.

Alberto y Sergio, uña y carne, un brutal equipo, entre los dos tiene el record, al menos de Madrid, de haber matado mas vampiros en estos años, creo que un total de 50. Les tengo mucho aprecio a ambos, pero no me gustan sus métodos, demasiado sádicos, quizás sea por el pasado sangriento que arrastran ambos…

Hubo otro compañero entre nosotros, Rubén. Fue asesinado hace 3 o 4 años de la manera más tonta, mientras meaba. Un vampiro novato le siguió y acabo con el cuando estaba vaciando la vejiga… ja ja ja ja ja que manera mas tonta de morir.

Volvamos a lo importante, el estadio de fútbol situado en el antiguo Paseo de la Castellana. Todo estaba destrozado, pero a la vez había algo hermoso en el, aunque por si solo no se tenía en pie, la naturaleza había ejercido de sujeción colocando unas lindas enredaderas en torno a la estructura de la construcción. Los pasillos aun tenían restos del últimos partido de fútbol que se jugo en el, había banderas del equipo local, los resguardos de las entradas, camisetas, gorras por el suelo… y restos de cadáveres. Muertos por todos los sitios, huesos esparcidos por las tiendas, manchas de sangre por las paredes, insectos por todos los rincones posibles del pasillo… un hedor tan repugnante que hacia que las cloacas donde vivíamos fuesen palacetes. A medida que avanzábamos entre los cadáveres las ganas de vomitar aumentaban de mala manera, hasta que no pude reprimirlo y lo eche todo… la poca comida que tenia dentro mas sangre ennegrecida… dios, casi me desmayo, que asco. Javi vino a ayudarme mientras el resto montaba guardia, menuda bronca me hecho, decía que montaba mucho escándalo, capullo insensible… aunque en parte le entiendo, para el era muy importante acabar con el maldito Sergei, el vampiro que le arranco parte de su cabeza… je je je je, como suena eso.

Una vez terminado de vomitar, y de soportar la bronca, reanudamos la marcha hacia nuestro objetivo. Según inteligencia el ataúd donde dormía Sergei estaba enterrado en alguna parte del terreno de juego, supusimos que no seria difícil de encontrar… joder, donde este removido el terreno… BINGO!!! Así que avanzamos por los pasillos en fila india con total confianza, Javier delante, la pareja infernal, así es como llamo yo a Alberto y a Sergio, pisándole los talones, Luisma y yo detrás, y cerrando la retaguardia Miguel.

El fue el primero en detectar que nos seguía alguien, a nuestro oídos llegaban unos leves ecos de pisadas así que buscamos refugio en unas tiendas situadas a la derecha del pasillo y nos agazapamos dispuestos a saltar encima de nuestro perseguidor… por un momento pensé en un vampiro, pero a las 4 de la tarde es imposible que un bicho nocturno ande merodeando por el exterior, pero como el pasillo estaba casi oscuro cualquier cosa era de esperar... todo menos el enorme león europeo que aprecio por el fondo del pasillo, dos metros de animal sediento de sangre fresca... podemos luchar, e incluso resistir, hasta con dos vampiros, pero un león europeo es mucho para nosotros, sus dientes son mas largos que mis propios dedos... uy solo de recordarlo se me ponen los pelos de punta...

Dos metros de furia animal recubierta por pelo marrón, puro instinto de caza acompañado por 4 ágiles patas, unos dientes más largos que mis propios dedos y un olfato de la ostia. Estábamos perdidos, el león nos había olido desde la otra punta del estadio, incluso antes de entrar en el, yo estaba cagadito de miedo, y una pregunta me vino a la mente, que cojones hacia un león europeo aquí, desde que tengo uso de memoria nunca se han visto leones europeos en España, pero este era la mar de real, menudo momento para ver uno. El león se planto justo delante de nuestro escondite, como decidiendo quien iba a ser su primer plato, justo cuando ya lo tenía todo pensado se escucharon dos voces a mi derecha, y los dos locos de mis compañeros, el equipo infernal saltaron encima del león, el cual se quedo flipando al igual que nosotros. Alberto, con mucha habilidad por su parte, clavo un cuchillo largo en la garganta del león justo cuando este hincaba los dientes en el brazo de Sergio, lo cual no pareció importarle mucho a este ultimo, ya que estiro su sable y, como si de mantequilla se tratase corto las patas traseras del enorme animal. Adiós león, en mi vida vi la atrocidad que ocurrió después, con el león a nuestra merced Luisma salto de su escondite y empezó a atizarle en la mandíbula con su porra metálica hasta arrancársela de cuajo, dios mió esto era mas sádico que una cena de vampiros, volvía a tener nauseas, pero logre no vomitar. A continuación ocurrió algo que ni yo mismo me creo ahora que lo recuerdo en frió... salte del escondite y empecé a asestarle sablazos al jodido león por todo el cuerpo… era como… si no fuese yo… algo me estaba pasando... ... ... ... ... ... ji ji ji ji ji ji ... ... ...
... ... ... ... ... ... .. .. .. .. ....... ..... ............. ja ja ja ja ja ja ..... ....... ....... ja ja ja ja ja ja ja
ji ji ji ji… me encantaba sentir la puta sangre del león recorriendo mis manos, cayendo por mis ojos… ja ja ja ja a tomar por culo león ji ji ji ji ji ji… tengo su oreja debajo de mi almohada… creo que me volví loco... como ahora ja ja ja ja ja jaj a jaj ... ... ... ... ... ji ji ji ji ji ji ji ji ji ji ji

viernes, agosto 05, 2005

Luis Manuel - 05 de Agosto de 2631



   No puedo dormir. Creía que ya lo había superado pero no dejo de darle vueltas a la cabeza. Pronto saldremos de nuevo en su busca. Casi todos mis acompañantes volverán a ser poco más que unos crios, como lo era yo cuando todo empezó. Pocas veces volvemos todos enteros.

   No puedo dormir ni dejar de pensar en ello. La cabeza me va a explotar.¿Tendremos éxito alguna vez? No me refiero a las victorias pírricas a las que estamos aconstumbrados, si no a si alguna vez ganaremos la guerra y no pequeñas batallas sin sentido.

   No puedo dormir.

jueves, agosto 04, 2005

Luis Manuel - 04 de Agosto 2631


   Ya sé que dije que esto de escribir mis pensamientos no servía para nada, pero el escribir el lunes me sirvió de desahogo y, por raro que me parezca, he estado esperando el momento de volver a escribir para liberar mis frustaciones.

   El otro día ví cómo daban clase los niños en las "escuelas" improvisadas aquí abajo en las cloacas; eso me hizo rememorarme a los tiempos en que todo se desató. Por aquella época yo todavía estaba estudiando. Pero algo hizo que volviera en mí. Estaban enseñando a los niños literatura clásica, en concreto un poema de Espronceda.

   Nunca se lo he dicho a nadie, pero cuando estamos a punto de entrar en combate, e incluso cuando estamos en mitad de la lucha, me relaja el recitar una poesía en concreto. La verdad es que sólo me sabía el principio y el estribillo, así que cuando se la oí recitar a los niños la copié en un papel y espero poder aprendérmela dentro de poco.

    Parecerá una tontería, pero estas pequeñas cosas son las que te ayudan a olvidarte de toda la mierda que nos rodea. Por si acaso pierdo el papel donde tengo apuntada la poesía completa, copiaré aquí también "La canción del pirata":

   Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

    La luna en el mar rïela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Stambul:

   «Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

   Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

   Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

   Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

   Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.

   Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

   A la voz de «¡barco viene!»
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

   En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

   Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

   ¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.

   Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

   Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

   Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

   Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

   Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.»

lunes, agosto 01, 2005

Luis Manuel - 01 de Agosto de 2631



   Esta es la primera vez que escribo en un diario, nunca he sido amigo de contar asuntos privados a todo el mundo. Hay gente que nada más conocerte te está contando su vida. Yo no, necesito mucha confianza para contarte mis secretos; por eso mismo se me hace muy raro contárselos a una hoja de papel.

   Dicen que esto servirá para ayudar en nuestra batalla por recuperar nuestro mundo, que si ponemos en común diferentes estrategias para luchar contra ellos nos será más fácil derrotarles. No estoy de acuerdo con eso, ha habido tantas "buenas ideas" para derrotarles todos estos años y ninguna ha servido para nada.

   Estoy perdiendo la fe y no creo que nada de esto sirva para nada.

miércoles, julio 27, 2005

Carlos - 07 de Junio de 2631

Cuando cerré los ojos los recuerdos vinieron a mi mente... una escena ya vivida, pero la intensidad de la misma me hizo estremecerme de miedo y de dolor, no lo podía estar viviendo otra vez... fue hace ya... dios mío, 15 años, en agosto del 2616. Esa fecha fatídica fue cuando los vampiros decidieron que era su turno. Yo tendría 8 años, ya era mayor de edad, y mi padre decidió que tenia que hacer algo con mi vida, que no podía seguir malgastando el poco tiempo que tenia en estudios y carreras que no servían para nada... así que me alistó en las brigadas, el ejercito de la Confederación Europea. Mi plan era sencillo, disfrutar de la basura de comida que te dan, hacer los miles de ejercicios que te imponen, y 20 años después, cuando terminase el periodo de adiestramiento, pudrirme en una mierda de puesto como basurero de la confederación, el sueño de cualquier adulto de 8 años. Llevaba 2 años adiestrándome en las brigadas cuando algo pasó una noche de invierno, las noticias decían que había estallado un reactor nuclear en una ciudad llamada Chernovil, de la que nadie había oído hablar en su vida. Decían por la tele que habían muerto más de 4 mil personas, y que se creía que había sido un acto terrorista de los malditos americanos, esos locos de la CIA. Pero algo raro había en estos actos, los de la CIA no son suicidas, habrían muerto todos, sin embargo las imágenes que nos llegaban por satélite mostraban a los propios terroristas en el lugar de los hechos, ahí plantados en mitad de la radiación como si no pasase nada...

Imposible, era imposible, el estallido nuclear barrio 20 Km. a la redondo, y la onda expansiva 50 Km. mas... como alguien podía sobrevivir en medio de aquel caos... es hay donde esta la clave, los supuestos terrorista no estaban vivos... Todas las cadenas de televisión mostraban una foto realizada por satélite, el rostro de un ser claramente no humano, y recalco lo de claramente, ya que el rostro emanaba una luz blanquecina casi celestial, si no fuese por los surcos de sangre que manaban de los colmillos excesivamente grandes de aquel ser...

jueves, julio 07, 2005

Carlos - 07 de Junio de 2631

Son las cuatro y media de la madrugada, me he despertado por que me estaba clavando algo en la espalda... era un hueso, probablemente de mi hermana pequeña, o al menos de sus restos. No se si es normal que hable así de mi hermana, creo que nos estamos volviendo locos con el pútrido olor que emanan las alcantarillas... al menos yo estoy un poco mejor que los demás, ahí alguno que ha empezado a cazar ratas y grillos para poder comer... dios que asco!!! Creo que aun no me he presentado, me llamo Carlos, tengo 23 años y malvivo en las putas cloacas de Madrid, un asco de ciudad destrozada por las ordas de vampiros que, un buen día, decidieron salir de su escondite y aniquilarnos. Creo que intentare dormir otro poco antes de salir de patrulla con el escuadrón.